Las bombas peristálticas Bredel son las preferidas para aplicaciones de lodos de cemento abrasivo

xella

Un grupo de bombas Bredel de Watson-Marlow Fluid Technology Group (WMFTG) está demostrando ser muy satisfactorio para hacer circular y transferir el lodo de residuo proveniente de los procesos de fabricación de losas de hormigón. Xella, una empresa europea especializada en materiales de construcción y aislamiento, comprobó que las bombas Bredel son ideales para transportar lodo abrasivo de forma repetible y confiable, superando así los problemas que sufrían las bombas centrífugas y de cavidad progresiva (CP) instaladas previamente.

Con sus marcas Ytong, Silka y Hebel, Xella es uno de los principales fabricantes a nivel mundial de hormigón celular curado en autoclave, un conocido material ecológico de construcción. El hormigón celular ofrece un alto aislamiento térmico y, gracias a su estructura porosa, puede cumplir funciones tanto estructurales como físicas, normalmente sin necesidad de medidas extra ni materiales de construcción complementarios.

Xella, una empresa de 6000 empleados, posee 91 plantas en 20 países, así como organizaciones de ventas en otros 30. Es importante destacar que los productos de la empresa son sostenibles tanto en su etapa de producción como durante su uso. Para Xella, la sostenibilidad implica mucho más que solo ofrecer al mercado productos de bajo consumo energético y ambientalmente compatibles; se trata también de la producción, la gestión, los recursos humanos, el cumplimiento y la investigación.

Lodo abrasivo

Como parte del proceso de fabricación de la empresa, la reutilización de las corrientes de lodo de residuo es una prioridad. Las materias primas para fabricar hormigón celular curado en autoclave son arena de cuarzo, yeso calcinado y cal (mineral), que se mezclan con agua en una suspensión acuosa. El aireante es polvo de aluminio, que se agrega al final del proceso hasta lograr una concentración del 0.05-0.08 % en volumen, en función de la densidad predefinida. Por último, la mezcla se vierte en los moldes. Al quitar el material del molde, está sólido pero sigue blando. Después, el material se corta en bloques o paneles y se hornea en autoclave durante 12 horas.

El residuo del proceso de corte cae en un sumidero. Se diluye con agua y circula hacia un tanque subterráneo, desde donde las bombas Bredel lo transfieren y hacen circular. El lodo tiene un peso específico (PE) de entre 1.45 y 1.7 a temperatura ambiente, junto con una viscosidad de unos 100-150 cPs y un contenido de sólidos de 723 g/l.

La planta holandesa

En la fábrica de la empresa en Meppel, Holanda, hay instaladas dos bombas Bredel 80 y una Bredel 100, y vienen trabajando en esta aplicación desde hace varios años. La planta trabaja con un sistema de cuatro turnos y funciona 144 horas continuas por semana (no funciona los domingos).

Las bombas peristálticas Bredel son las preferidas de Xella por varios motivos. Por ejemplo, este tipo de bomba no tiene válvulas ni asientos que puedan sufrir fugas, atascarse o necesitar repuestos, y logra caudales de hasta 108,000 l/h con presiones de hasta 16 bar. Además, las bombas Bredel transfieren lodos y residuos viscosos y abrasivos con un contenido de sólidos en suspensión de hasta el 80 %. Anteriormente, la planta holandesa usaba bombas de cavidad progresiva (CP), pero las reemplazó con unidades Bredel debido al alto costo de mantenimiento y los extensos períodos de inactividad.

En Meppel, una de las bombas Bredel 80 funciona el 90 % del tiempo haciendo circular el lodo del tanque que está debajo de la máquina cortadora con un caudal de 14.5 m3/h. El lodo de este tanque desborda y cae a un tanque de reserva, donde hay instalada otra bomba Bredel 80 que lo bombea a un tanque de almacenamiento de gran capacidad.

En cuanto a la unidad Bredel 100, se usa para bombear lodo desde el tanque de almacenamiento hacia la mezcladora con caudales de entre 13.8 y 18 m3/h, atravesando varias curvas extensas en el sistema.

La planta alemana

En los dos últimos años, Xella también ha migrado hacia la tecnología Bredel en su planta de Rotenburg, Alemania. Esta fábrica usa dos bombas Bredel 100 para la circulación y transferencia de una corriente de retorno de residuos.

En Rotenburg, la aplicación conlleva la circulación y transferencia del "schlamm", o lodo de cemento, replicando así la tarea de la planta holandesa pero con el modelo Bredel 100, de mayor caudal. Durante la transferencia de lodo, la salida descarga en un tanque montado sobre una celda de carga, mientras que la bomba se encuentra cerca del tanque donde un agitador mezcla el lodo de cemento. La succión se produce en el fondo del tanque con una válvula de tres vías que conecta la bomba al tanque o a la tubería de descarga. La bomba funciona con 26 rpm (a 50 Hz) y hasta 5 bar de presión. Existe la posibilidad de que se instalen otras dos bombas Bredel 100 en la fábrica.

Anteriormente, la planta de Alemania había usado tecnología de bombeo centrífugo, pero sufría problemas constantes en gran medida por los diversos aditivos del lodo de cemento. Al hacer circular el lodo, las partículas se tornan cada vez más chicas y, al llegar a cierto tamaño, se generan burbujas de aire. Desafortunadamente, estas burbujas de aire forman bolsas de aire en las bombas centrífugas y provocan fallos, una situación que la fábrica resolvió con el uso de bombas Bredel.

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